Yo, que nunca he sido fanática de incluir mucha volatilidad y emoción como componente básico de cualquier ecuación, le contesté “aunque disfruto de vez en cuando algo de diversificación, creo que mi perfil es de lo más conservador” y después de evaluar mis experiencias con distintas decisiones según distintos productos financieros y horizontes, me miró sonriendo y me dijo “querida, tienes muy pocas opciones, semejante cautela solo te va a llevar a perder grandes oportunidades de inversión”. Me quedé pensando, mientras tomaba mi expreso numero 4, en el mercado de valores y las relaciones ¿Son realmente tan diferentes? Ya que, después de capear todos los altibajos, una mala experiencia en el mercado de valores como en el mercado de las relaciones te pueden dejar tanto traumado como pelado.