El patrón del mal
Creo que ya ha llegado el momento de asegurarnos, antes de cerrarnos tan críticamente a otras opciones, de tener una visión real de la situación para que así, al momento de acercarnos a la interminable barra que nos ofrece la vida, no nos reasignemos a poner todas nuestras aceitunas en el mismo martini y, especialmente, sepamos cuándo decir: yo ya soy hielo de otro whisky.